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Ambrosía de los guardianes alados
Qué podrán mis ojos reconocer en lo que miras acaso podrán asomar al este los míos sin el amanecer de los tuyos? Qué pudieran encontrar mis manos en lo que tocas sino el rumor de tu pequeño mar nocturno Qué oscuridad precede la primera luz de tu voz sino el que asciende como aroma desde mi hondura? Lo reconocerás si estás adentro? una vez allí le abrirás un latir para que se levante en verde tallo al sol? Entonces amado entra en el jardín atempera en la sustancia mosto que en mí te añejas… Entra mi amado seamos fruto de nuestro propio paraíso ambrosia de los guardianes alados.
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